sábado, 2 de agosto de 2014

Carlo Bergonzi - Operatic Recital [iTunes Plus AAC M4A]




El pasado viernes 25 de Julio falleció en Milán el gran Carlo Bergonzi. Con este post daré comienzo a un breve recorrido por la carrera discográfica del tenor. En ocasiones anteriores ya he posteado varias de sus operas completas por lo algunas volverán a aparecer en este recuento.

Carlo Bergonzi nació el 13 de Julio de 1924 en la localidad de Vidalenzo di Polesine, cercano a Busseto, la tierra natal de Verdi. Inició sus estudios vocales a los 16 años y en la cuerda de barítono, bajo la tutela de Ettore Campogalliani en el Conservatorio Arrigo Boito de Parma. Por esta época comenzó una serie de actividades anti-Nazi contrarias a la autoridad de la época que lo llevaron a ser arrestado e internado en un campo en Alemania en 1943. Liberado en 1945 por el ejercito Ruso, el joven Bergonzi recorrió a pie los 106 kilómetros que lo separaban de un campo americano pero en el camino bebió agua contaminada, contagiándose de fiebre tifoidea, de la que tardó casi un año en recuperarse.

Ya de vuelta en Parma, retomó sus estudios y se unió a una asociación de prisioneros de guerra con la que se presentó como Figaro en "Il Barbiere di Siviglia" en las cercanías de Milán. Su debut oficial ocurrió en 1948 en la ciudad de Lecce con el mismo personaje rossiniano. Durante los siguientes tres años continuó incursionando en esa cuerda sumando a Marcello en "La Bohème" (Llegó a cantarlo al lado del Rodolfo de Beniamino Gigli), Belcore en "L'elisir d'amore", el Dottore Malatesta en "Don Pasquale", Germont en "La Traviata" y el protagonista de "Rigoletto".

En 1951 la carrera de Bergonzi tomó rumbo definitivo al pasarse a la cuerda de tenor, estrenándose nada menos que con el protagonista de "Andrea Chénier" en el Teatro Petruzelli de Bari. En ese mismo año fue seleccionado por la RAI para una serie de transmisiones de títulos verdianos, organizados con motivo del 50 aniversario de la muerte del compositor.

En 1952 debutó en las Termas de Caracalla como Fausto en "Mefistofele" de Boito, a lo que siguieron presentaciones en Brescia y el San Carlo de Nápoles. Debutó en La Scala en marzo de 1953 en el estreno mundial de "Mas'Aniello" de Napoli, al lado de Denise Duval y Giangiacomo Guelfi. Volvió a la sala en abril de 1955 para funciones de "La Forza del Destino" que compartía con Giuseppe di Stefano. Ese mismo año estaba programado para cantar Gabriele Adorno en "Simon Boccanegra" pero una indisposición no le permitió cumplir con todas las funciones.

La principal sala italiana no le dio toda la cabida esperable en este periodo de juventud y solo volvió a aparecer ahí cuando ya había alcanzado la fama y los grandes nombres de Di Stefano y Del Monaco estaban en declive y la figura de Corelli empleada en Estados Unidos. Regresó en 1963 como Radamès en "Aida" al lado de Leontyne Price, Fiorenza Cossotto, Aldo Protti y Nicolai Ghiaurov. 1964 fue el año que mas cantó en la sala, apareciendo en producciones de "Mefistofele", "Lucia di Lammermoor", "Il Trovatore" y la Misa de Requiem de Verdi. En 1965 se contaron "Aida" y "La Forza del Destino", al año siguiente apareció como Nemorino en "L'elisir d'amore". En 1967 apareció en "Il Trovatore" y la Misa de Requiem de Verdi. En 1968 agregó su insuperable retrato de Riccardo en "Un Ballo in Maschera" que abrió otro paréntesis hasta 1976, año en que se presentó nuevamente como Radamès en "Aida", cerrando con ello su carrera en el teatro milanés.

Si La Scala no lo apreció lo suficiente, en el resto de la península las cosas fueron bastante distintas y el tenor fue invitado frecuente de la Arena de Verona, San Carlo de Napoles y la Opera de Roma.

Su carrera internacional comenzó en 1953 con presentaciones en Inglaterra y Sudamérica. En el Stoll Theatre de Londres apareció como Don Alvaro en "La Forza del Destino" y en el Colón de Buenos Aires como Cavaradossi en "Tosca", Radamès en "Aida" y el titular de "Don Carlo". Regreso a la sala recién en 1968 con un aplaudido Turiddu en "Cavalleria Rusticana".

El debut americano se produjo a través de la Opera de Chicago en una producción doble que incluía "Il Tabarro" y "Cavalleria Rusticana". A San Francisco llegó recién en 1969 para una aislada producción de "La Forza del Destino".

La sala que terminaría por convertirse en su hogar artístico mas fiel y duradero fue el Metropolitan Opera House de New York. Debutó ahí el 13 de noviembre de 1956 como Radamès en "Aida", al lado de la también debutante Antonietta Stella. Se presentó en la sala durante 22 temporadas, hasta 1988, contabilizando 325 funciones. El publico neoyorkino lo tenia en especial estima y supo mantenerse en la compañía a pesar de la presencia aplastante de nombres mas jóvenes como Pavarotti o Domingo.

La voz de Bergonzi sobresalió por la técnica depurada, el hábil juego de las dinámicas, el manejo del centro del registro y la fonación mórbida y dúctil. No poseía la amplitud y proyección tradicional de los tenores italianos y su zona aguda, si bien sonaba segura hasta el Si natural, nunca disfrutó del squillo y seguridad de Del Monaco o Corelli. Sin embargo la perfecta resolución del pasaje le permitió hacerse oír sin mayores problemas incluso en las arenas de Caracalla o Verona.

Bergonzi no ofrecía la apostura física de Corelli o Gedda, tampoco era un buen actor y su personalidad evitó siempre los desbordes interpretativos y los escándalos tan comunes en sus compañeros de cuerda de la época. A sabiendas de cual era su verdadero y mas importante capital, basó su fama en el arte de su canto pulido y lleno de preciosismos de fraseo. Fue famoso por el respeto a la partitura, su uso del legato y las infinitas posibilidades que podía extraer del spianato, valiéndose de su técnica y el manejo del fiato, pudiendo abarcar frases de largo aliento sin limitaciones de dinámica. Era igual de riguroso en la ejecución rítmica y en el uso de los acentos del italiano que lo alejaban del modelo mas verista impuesto por di Stefano.

Su repertorio abarcó todo el romanticismo italiano. En el belcanto tuvo exitosas incursiones en Edgardo, Nemorino y Pollione. Se acercó también con gran canto al verismo y por supuesto a Puccini. Sin embargo los mayores esfuerzos de su carrera se los dedicó a la obra de Giuseppe Verdi. La primera etapa del compositor le quedaba como anillo al dedo, ahí el canto pulido y el fraseo lograban hacer magia. En las obras de madurez se echaba de menos un instrumento mas robusto y de mayor fuste. Así Manrico, Don Alvaro o Radamès surgieron mas líricos de lo esperable, el éxito en estos terrenos llegó de la mano del fraseo y su esfuerzo por limpiar la ejecución de los desbordes y amaneramientos imperantes aun en la época.

Este recital fue el primero que el tenor grabó para la Decca en el Teatro della Pergola entre el 7 y 10 de Agosto de 1957, cuando se encontraba en el comienzo de su carrera internacional. La voz es la de siempre pero su arte aun no alcanza las cimas que logrará en la década siguiente. La edición proviene de la serie "Classic Recital" publicada en 2004. Se incluye también la caratula original del LP en su edición americana de 1958.



Carlo Bergonzi - Operatic Recital [iTunes Plus AAC M4A]


1. Aïda: Se quel guerrier io fossi! - Celeste Aïda
2. Luisa Miller: Oh! fede negar potessi - Quando le sere al placido
3. La forza del destino: La vita è inferno - Oh, tu che in seno agli angeli
4. Il Trovatore: Ah sì ben mio
5. Un Ballo in Maschera: Forse la soglia attinse - Ma se m'è forza perderti
6. L'Africaine: Mi batte il cor...O Paradiso!
7. Andrea Chénier: Come un bel dì di maggio
8. Adriana Lecouvreur: La dolcissima effigie
9. Adriana Lecouvreur: L'anima ho stanca, e la meta è lontana
10. Tosca: Recondita armonia
11. Tosca: E lucevan le stelle
12. Manon Lescaut: Donna non vidi mai

Orchestra dell'Accademia Nazionale di Santa Cecilia
Gianandrea Gavazzeni (Conductor)

Decca 
m4a@256Kbps | Cover

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